Principales plagas domésticas y cómo combatirlas (I)

Plagas domésticas

 

El problema que suponen las plagas domésticas en viviendas y empresas

Las plagas domésticas, un mal habitual en muchas zonas tanto rurales como urbanas, pueden suponer un problema serio tanto en viviendas como en empresas, locales comerciales o polígonos industriales. La erradicación de una plaga descontrolada, sea cual sea el tipo de animal que la protagonice, implica una considerable inversión de tiempo y dinero, además de, en muchas ocasiones, pérdidas económicas y materiales significativas.

Cuando una plaga se está gestando suelen quedar en el entorno ciertas pistas -enseguida hablaremos de ellas- relativamente fáciles de detectar si estamos atentos, pero es cierto que puede haber muchos motivos por los que quizás las pasemos por alto: quizás la plaga se esté creando en una zona apartada o de difícil acceso (sótanos, cañerías, dentro de las paredes, etc.), o puede que la nuestra sea una instalación industrial o comercial que pasa muchas horas vacía.

Sea como sea, si la plaga ya ha estallado y estamos sufriendo sus consecuencias, la siguiente cuestión es, naturalmente, cómo enfrentarnos a ellas. ¿Debemos hacerlo por nuestra cuenta o es mejor llamar a una empresa de control de plagas? ¿Cuáles son los métodos más eficaces para enfrentarse a cada tipo de plagas?

En los próximos apartados vamos a darte una serie de consejos generales para prevenir la aparición de plagas, así como indicaciones para enfrentarte a cada una de las plagas que con más frecuencia se suelen ver en hogares, oficinas, locales y ubicaciones similares.

 

 

¿Por qué surgen las plagas? ¿Es posible prevenirlas?

 

Razones por las que surgen las plagas domésticas

Las plagas aparecen, normalmente, por una combinación de varios factores, tales como:

  • Humedad.
  • Suciedad.
  • Alimentación abundante.
  • Altas temperaturas.
  • Acceso desde el exterior.
  • Introducción o manipulación de objetos que traigan huéspedes inesperados (madera, paja, etc.).

La cuestión es, en suma, que las plagas surgen cuando las condiciones del entorno les son propicias. Si la alimentación es abundante y no hay amenazas inmediatas, ciertos animales (insectos y roedores, fundamentalmente) con los que compartimos espacio y en los que no solemos reparar, comienzan a reproducirse a buen ritmo.

Es importante entender que las plagas en muchas ocasiones no provienen del exterior. Aunque, como ya hemos mencionado, introducir en nuestra propiedad objetos o materiales sucios o provenientes de entornos rurales puede favorecer la aparición de una plaga, lo más frecuente es que las plagas se creen desde el interior.

Aunque no los veamos, en nuestras viviendas y empresas hay un sinfín de pequeños animales que conviven con nosotros. Casi nunca nos causan molestias, por lo que lo normal es que no seamos conscientes de su presencia… mientras su población se mantenga dentro de ciertos límites. Si las condiciones ambientales cambian (por ejemplo, si empeoran nuestros hábitos de limpieza), esos discretos compañeros de piso pasarán a convertirse en una auténtica molestia. Y lo peor es que esto es algo que puede suceder con gran rapidez.

 

Plagas domésticas

 

¿Cómo prevenir la aparición de plagas domésticas?

Aunque no siempre podemos evitar la aparición de una plaga, hay una serie de directrices que harán mucho menos probable que tengamos que enfrentarnos a este tipo de problemas:

  1. Limpieza exhaustiva y regular de la propiedad, incluyendo las zonas más inaccesibles (detrás de muebles y electrodomésticos, debajo de las camas y sofás, etc.).
  2. Tener mucho cuidado con los restos de comida: vigilar que nunca se queden migas en encimeras y suelos, y menos aún debajo de muebles o en rincones poco visibles.
  3. Utilizar cubos de basura con tapa para dificultar que roedores e insectos puedan acceder a ellos.
  4. Sellar cualquier posible grieta en cuanto la detectemos.
  5. Ventilar la vivienda o local a diario.
  6. Controlar la despensa de forma periódica y almacenar la comida en tarros herméticos.
  7. Tapar los desagües que no se utilicen.
  8. Controlar los niveles de humedad en la propiedad, en especial durante los meses más calurosos del año.
  9. Nunca guardar ropa húmeda en el armario.
  10. Utilizar repelentes para insectos o roedores, en especial en zonas rurales en las que estos animales son más abundantes.

 

Señales de que se está gestando una plaga

Para las personas atentas existen una serie de señales de alarma que deberían ponernos en guardia: seguramente veremos varias o muchas de ellas si en nuestra propiedad está gestándose una plaga doméstica.

  • Cadáveres de insectos o roedores.
  • Partes de insectos (alas, patas…).
  • Huevos o nidos.
  • Restos de piel.
  • Excrementos.
  • Cables roídos.
  • Envases de alimentos con presencia de insectos.
  • Agujeros en la madera.
  • Sangre seca.
  • Ruidos extraños detrás de las paredes, sobre todo por la noche (en el caso de las plagas de ratas).

 

Plagas domésticas

 

Por supuesto, cada plaga doméstica tiene sus propias señales específicas, por lo que, ante la duda, lo más recomendable será consultar con una empresa de control de plagas o un exterminador profesional que pueda determinar con total seguridad a qué tipo de problema nos enfrentamos.

En la siguiente parte de este artículo, que publicaremos en pocos días, explicaremos con más detalle qué opciones tenemos para enfrentarnos a cada tipo de plaga. Mientras tanto, si necesitas ayuda o información sobre las plagas en el hogar, contacta con Clyma: llámanos al 94 415 10 22 o rellena nuestro formulario y te atenderemos sin compromiso.

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1 comentario en “Principales plagas domésticas y cómo combatirlas (I)”

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